La primera vez que escupe a alguien a ligado a mi hablar sobre el aborto como una experiencia propia fue cuando tenia 19 años me parece, aunque evidentemente yo ya sabia de que se trataba el tema.
¿Como fue? Se los resumo rápidamente. En una fiesta entre la gente de la universidad una de nuestras compañeras había llevado a una amiga que no conocíamos de antes, una chica muy linda que destacaba entre todas las mujeres que estaban con nosotros por una espectacular minifalda de licra que hace casi 18 años atrás se habían puesto de moda en mi país. La chica si mal no me acuerdo tenia un cabello largo y ondulado, unas increíbles piernas y una sonrisa de las que te invitaban a conocerla mejor.
Como ustedes imaginaran, mis amigos y yo mismo hicimos todo lo posible para conquistarla y ella se dio el lujo de elegir a quien le hacías caso. Y no fue a mi precisamente si no a un compañero que tengo que reconocer tenía con que conquistar a la chica. Lo único malo es que él tenia una novia en ese momento, pero bueno, ustedes saben como somos los amigos algunas veces que olvidamos ciertos detalles por identificación de género básicamente.
A los días de la fiesta el tipo este nos contó que había ido a un hotel con la chica de la minifalda y entre otros detalles más, nos dijo que no le había alcanzado el presupuesto para su respectiva caja de preservativos (vaya, es que en esas épocas de estudiante recuerdo que todos éramos mas pobres que el chavo del 8).
Pues bien, a las semanas de eso nuestro querido amigo nos vino con la noticia que la chica estaba embarazada y que él sabia que era su hijo y que no sabia que hacer, si terminar con su novia y casarse con la chica, o ir a donde el “doctor herodes” para que le haga el servicio de acabar con el problema.
Les hago la historia corta: ese niño nunca llegó al mundo. Ambos, mi ex compañero y la chica de la minifalda decidieron acabar con la vida de un ser pequeño e indefenso solo por que no tuvieron la madurez de enfrentar su llegada como ser humanos responsables.
Yo me enteré de eso a los días por que como les dije anteriormente, el tipo este nunca se calló nada, ni siquiera el hecho que asesinó a un pequeño ser dentro del vientre de una mujer que no tuvo el valor de impedírselo.
De esos casos a hay millones no solo en mi país si no en todo el mundo y no descubro nada al decir eso. La vida humana parece tener un valor distinto dependiendo desde que punto la puedas analizar. En EEUU por ejemplo las clínicas abortivas permiten a adolescentes “deshacerse” del problema y no están obligadas a reportarlo a sus padres amparadas en la libertad de elección. En mi país, se dice que uno puede conseguir un aborto hasta por 20 dolares en clínicas clandestinas y vaya que debe de ser un negocio lucrativo ya que prácticamente abundan este tipo de lugares. En resumen, hemos hecho de la vida humana, de la vida de seres indefensos que no saben absolutamente nada mas allá que respirar, un objeto de deshecho a voluntad de nosotros los adultos.
Es esto justo? ¿tenemos ese derecho realmente?
No voy a entrar en falsa retórica sobre esto. He leído a la edad que tengo decenas de posiciones distintas sobre este tema… la libertad de elección, el no traer niños al mundo para sufrir, el futuro de las personas que con un hijo no podrían mejorar su calidad de vida, etc etc etc. No voy a hacer un análisis de cada una de ellas , solo quiero recordarles que si pueden leer este post es por que alguien decidió que sus vidas valían la pena y los recibieron con amor y cariño aunque seguramente sus padres tenían tanto miedo como el que ustedes tendrán cuando traigan un hijo al mundo.
En una sociedad hipócrita como esta, donde pareciera que para crecer y progresar tienes que cuidar solo de ti y nada mas que de ti a veces olvidamos que somos el producto de un un sentimiento completamente irracional llamado amor. Que nuestra propia existencia, mas allá de cualquier otra consideración filosófica, se debe a una expresión de amor entre dos personas que al final, mal que bien, decidieron que valía la pena traernos a este mundo. Y teniendo eso en cuenta, aceptando que somos el producto de una expresión de amor, menos aun entiendo aquellos que deciden acabar con la vida de alguien en el vientre de una madre.
En mi vida no me he tenido que enfrentar directamente a ese dilema, aunque estoy seguro cual hubiera sido mi posición al final… siempre hubiera escogido la vida seguramente. Ustedes que son mas jóvenes que yo en su mayoría espero que si alguna vez tienen que tomar esa decisión escojan lo mismo: la vida sobre todas otras consideraciones. Quitar la vida no es la respuesta correcta a ninguna pregunta.



