¿Tienes una cuenta? identificate: Usuario Contraseña o puedes obtener una gratis.

Serie Negra: Quinto Capitulo

, Abrumado
13/sep/2006::15:32

10 junio de 1925 – 5 años antes de la gran matanza
Oakley y Elynor

Oakley cruzó la calle furioso, con la mirada fija en el edificio del frente. Resuelto, con los puños cerrados a los costados de su cuerpo, solo podía recordar la carta que su esposa le sacudía en el rostro reclamándole y su puño golpeándola. Y el sabia quien había escrito esa carta y sobre todo por que lo había hecho.

Entró al edificio y subió las escaleras hacia el departamento de Elynor. Conocía perfectamente el camino por que lo había recorrido una media docena de veces en los últimos tres días.

Tocó la puerta y espero.

Dentro de la habitación se escucharon unos ruidos.

Por fin Elynor abrió la puerta.

Charles no dijo nada. Levantó su mano derecha y la llevo directamente al cuello de la mujer, que retrocedió instintivamente.

- Tu, puta ….

Con la mano derecha Oakley apretó la garganta de la mujer y con la izquierda le tapó la boca apretando su hermoso rostro presionándola contra la pared.

Elynor se sintió atrapada por la pared y la presión que las manos de Oakley ejercía sobre ella. Su pecho se agitaba violentamente mientras sentía el aliento a whisky del hombre

- Me quieres joder Puta – le volvió a gritar la chica mientras la presionaba más contra la pared – ¿Por qué enviaste esa carta?

La mujer golpeó con su rodilla los genitales de Oakley.
Oakley al sentir el golpe la soltó. Cayo al suelo protegiendo la zona afectada.

La mujer respiró hondo y llenó sus pulmones con oxigeno. Estaba agitada pero eso no le impidió patear nuevamente a oakley que adolorido, todavía yacía en el suelo

- Hijo de puta! – La gritó Elynor mientras lo pateaba por segunda vez. Cobarde Hijo de puta!!!

Oakley se puso de pie nuevamente y se abalanzó contra la mujer que no lo esperaba.
Su cuerpo golpeó el de ella cayendo ambos aparatosamente sobre el suelo de la habitación.

Elynor sintió el golpe multiplicado por el peso de Oakley. Su espalda pareció reventar contra el suelo llenándola de de dolor.

Oakley estaba sobre ella con todo su peso.

- Maldita – le gritó mientras volvía a llevar sus manos al cuello de la mujer.

Ella intentó defenderse levantando su mano al rostro iracundo del hombre. Se le hacia imposible respirar por la presión de las manos sobre su garganta. Quiso emitir algún sonido pero no pudo hacerlo. Empezó a sentir un desagradable cosquilleo a la altura de su cuello y la desesperación del aire faltándole en sus pulmones.

Abrió sus hermosos ojos verdes lo máximo que pudo como si con ella quisiera respirar el aire que no podía por la nariz. Araño el rostro de oakley pero el no disminuyó la presión. Aumento su desesperación, su necesidad de oxigeno era cada vez mayor. No podía pensar, no podía sentir nada mas que ese cosquilleo horrible y una angustiante sensación de mareo en su cabeza.

Oakley presionó cada vez mas fuerte. Sintió la traquea de la mujer bajo sus manos pero no dejó de presionar. En un momento dado, se dio cuenta que estaba a punto de arrancarle al vida a la mujer que, sobre el suelo frio, casi no podía ya luchar contra él, pero apartó esa idea de su mente y siguió presionando.

Por fin, los ojos verdes y llenos de vida de Elynor dejaron de existir en un ultimo suspiro.

Oakley siguió presionando el cuello de la mujer unos segundos después que la vida se le escapara. Siguió y siguió no por que quisiera hacerle mas daño del que ya le había hecho si no por que quería borrar con ese acto todo lo que se había desmoronado en su vida. Apretó ese cuello y apretó al mismo tiempo el cuello del asesino del pentagrama, de su mujer, de su compañero Walrus y por último, de él mismo. Y cuando por fin soltó a Elynor con sus manos todavía su mente esta ahorcándola y quitándole la vida.

Se puso de pie y la vio. Estaba tirada, con los ojos muy abiertos y las piernas hacia un lado. Parecía una muñeca rota.

10 junio de 1925 – 5 años antes de la gran matanza
Cherry

Los tubos atravesaban su pequeño cuerpo intentando retener su vida aunque a esas alturas estuviera mas viva que muerta. Los médicos habían lo grado estabilizar la perdida de sangre interna y reparar todo lo que podían reparar en un cuerpo de seis años que ha caído 7 metros sobre el pavimento.

- Otra niña hubiera muerto – , le dijo el medico a su madre, pero su hija tiene muchas ganas de vivir.

- Estará bien doctor? – le preguntó su madre al medico.

El doctor miro a través de la ventana que separaba cuidados intensivos del corredor el cuerpo entubado de la pequeña cherry. Cerró los ojos un segundo antes de responder

- Su hija no volverá a caminar señora. Lo siento mucho

La madre de cherry abrazó a su padre, que en silencio, no dejaba de ver a su hija a la distancia. Sollozó algo y buscó en el calor de su esposo una razón para sentir que valía la pena seguirá viviendo. Su pequeña hija estaba cerca de ella pero no era la misma y agradecía a Dios por haberla traído con vida nuevamente a su lado pero al mismo tiempo no entendí por que a tan temprana edad ese mismo dios le quitaba el don de caminar por si misma.

Dentro de cherry su cuerpo seguía peleando por mantenerse vivo. Sus pequeños pulmones, libres por la sangre que en algún momento los había llenado, trataban de conseguir aire ayudado por un respirador artificial. Sus piernas estaban destrozadas y su sistema nervioso había perdido definitivamente y para siempre la capacidad de llevar sensaciones a sus extremidades inferiores. Su cadera parecía hecha de fideos destrozados según la radiografía y seguramente cuando se volviesen a unir, no podrían tener la armoniosa forma que le dio la naturaleza cuando nació.

Pero no era el cuerpo de Cherry, casi destrozado, lo que realmente la mantenía con vida. Dentro de su mente, la sonrisa de su pequeño hermanito era todo lo que ella necesitaba para vivir. Lo imaginaba jugando con un muñeco de trapo que ella le había regalado cuando cumplió 3 meses. En su cerebro dormido lo veía colocándolo encima de su cabeza y balbuceando mientras le sonreía con su pequeña boca sin dientes mostrando unas hermosas encías. Era su hermanito, con sus gestos descuidados e inocentes lo que le hacia aferrarse a la vida, así su cuerpo casi inútil quisiera darse por vencido.

Afuera del cuarto, el Teniente Walrus miraba insistentemente el reloj esperando a Oakley, su novato compañero mientras se acercaba a los padres de la niña.

- Señor y señora Harris, soy el teniente Walrus de la policía de Chicago. Se que su hija está inconciente pero quisiera hacerle unas preguntas

- Teniente, no es el mejor momento – intervino el doctor, que prudentemente había esperado a menos de dos metros a que los padres de Cherry se tranquilizasen

- No se preocupes doctor. Queremos que atrapen a quien hizo esto a nuestra hija – respondió el padre

- Su hija es aparentemente la única sobreviviente del asesino del pentagrama señor. Parece que cayó desde la ventana de la casa donde la encontramos. Hemos revisado toda la casa y estaba en ruinas. Encontramos parte de la ropa de su hija junto con el cadáver de otro niño

La madre de Cherry se llevó las manos a la cara.

- Dice usted que el que le hizo esto a mi hija lo ha hecho antes?

- Señor Harris, lo que le voy a decir a usted no debe de saberlo la prensa. Han sido ya mas de 9 los cadáveres encontrados en las mismas condiciones. Nosotros creemos que su hija iba a ser otra victima, pero por alguna razón pudo escapar.

- Mi hija esta inconciente teniente. Dudo mucho que ella pueda darle algún tipo de ayuda.

- Teniente – intervino el doctor – la niña ha sufrido un terrible trauma. Dudo mucho que pueda recuperarse en un corto tiempo.

- Podría usted despertarla algunos minutos – preguntó Walrus – No sería aconsejable hacerlo teniente, ella esta muy débil.

- Deje a mi hija tranquila – le respondió el padre con los ojos rojos por el llanto – ya ha sufrido bastante para toda una vida teniente.

- Señor, su hija esta ahora a salvo, pero muchos otros niños no lo estarán hasta que atrapemos a ese asesino.

- No me importan el otro niño teniente. Solo me importa mi hijo – respondió el padre

- Hágalo doctor, despiértela – intervino la madre sin quitar los ojos de su hija – . Despiértela

- Mi amor, yo no creo que eso este bien –habló el padre

- Mira a nuestra hija Mike. Mírala allí a nuestra bebe. En esa cama, llena de todos esos tubos. Mírala. Es nuestra muñequita.

- Mi amor, tienes que tranquilizarte

- Yo no quiero que nadie mas pase por eso Teniente. No lo quiero. Si mi hija puede ayudarle que lo haga.

- Podría despertarla por unos minutos pero ella esta muy débil. No podría hablar mucho con usted.- respondió el doctor

- Necesitamos cualquier información que nos pueda darnos y la necesitamos ya. No tenemos pistas activas sobre la persona que le hizo esto.

El doctor miró a los padres sin saber que responder. – Señor, usted esta de acuerdo en eso – preguntó al padre de la pequeña cherry.

El hombre miró a su mujer y suspiró.

- Haga lo que tenga quehacer doctor.

10 junio de 1925 – 5 años antes de la gran matanza Didywy

La mexicana vio su rostro golpeado en el espejo en silencio. Ya había llorado mucho las ultimas dos horas. Vio los efectos del golpe de su marido y como poco a poco su piel rosada iba tornándose morada.

El dolor pasaría, ella lo sabia. Al menos el dolor físico. Los dolores del alma tal vez nunca se curarían.
No podía quitar la mirada del golpe. No podía dejar de verlo, como si todo su mudo se centrara en aquella zona afectada. La piel se curaría, el morado se tornaría negro y después volvería a su color rosado. Pero el amor que sentía por ese hombre nunca volvería a ser el mismo.

De repente se puso de pie y se acercó a sus cajones. Los abrió y vio su ropa doblada, sus utensilios personales. Y vió también la maleta que descansaba a un lado que apenas había usado 4 meses antes para mudarse con Oakley a Chicago a empezar una nueva vida juntos. La vida de una mujer enamorada.

No pudo evitar sonreírse ante esa idea. La vida de una mujer enamorada.
Una mujer enamorada no abandona a su esposo, se dijo así misma.
Pero un esposo no golpea a su esposa, le respondió una voz inesperada dentro de ella.

Un esposo no golpea a su esposa.

Didywy cerró sus cajones y abrió el cajón personal de su marido.

Debajo de algunos papeles encontré el revolver de repuesto que siempre guardaba Oakley allí.

Un esposo no golpea a su esposa se volvió a decir a si misma.

Se acercó al teléfono y marcó el numero de boomer.

- Policía de Chicago, con el oficial Boomer que puedo hacer por usted – Louis soy … – Didy? Hola. Como estas. Si buscas a Josh no está aquí – No boomer, yo quería hablar contigo. – Que pasa? Pudiste hablar con Josh sobre lo que te pasaba?

Didywy no respondió. Se quedo silenciosa miranda la vacio

- Didy? Didy?

Ella colgó el teléfono

Se acercó al arma de Oakley la miró fijamente.

10 junio de 1925 – 5 años antes de la gran matanza
Cherry

El doctor colocó la adrenalina en el catéter que iba directamente al brazo de Cherry. LA cantidad exacta para despertarla sin dañarla.

Sus padres estaban a un lado de ella. Mas atrás, a unos pasos, el teniente walrus esperaba atento que el compuesto hiciera efecto.

Cherry empezó a mover la cabeza de un alado par el otro. De repente empezó a mover los labios balbuceando.

- Háblele señora, que escuche su voz – dijo el doctor

- Cherry, soy mamá. – le susurro la mujer – esta todo bien cariño. Estamos aquí contigo

- Mamá? – respondió cherry sin abrir los ojos

- Si hija , aquí estoy corazón. Estamos papá y yo contigo mi amor. Todo esta bien – Mamá Michael esta en su cuna’? – preguntó la niña aun con los ojos cerrados.

La madre volteó a ver al doctor. El le hizo una seña que le respondiera

- Si cherry Michael esta en su cuna. El esta bien

- Mamá no dejes que el hombre malo se acerque a él

El teniente walrus se acercó a la mujer y le dijo algo al oído. LA mujer asintió y preguntó:

- Hija, cuéntame como es el hombre malo

Cherry pareció agitarse sobre la cama. Sin abrir los ojos movía la cabeza de un lado para el otro

- Señora – dijo el doctor – la niña tiene que descansar

- Cherry, dime como es el hombre malo. Como es hija – habló esta vez su padre.

- Tiene el cuello blanco mamá. Como el tio Steve

El teniente walrus miró desconcertado a la familia

- Su tio Steve es un padre católico teniente. Creo que ella se refiere al cuello blanco de su ropa.

Walrus se dió cuenta que por fin tenían una pista sólida. El asesino del pentagrama era un sacerdote católico o al menos eso recordaba la niña.

- Gracias señora, señor –dijo el teniente. – y gracias a ti Cherry

- Es mejor que descanse ya la niña – dijo el doctor

Cherry pareció agitarse un poco más. Esta vez su ceño estaba fruncido y cerraba los ojos con fuerza.

- Mamá, ese niño tenia sangre mamá!!! Tenia sangre en su cuello mamá!!!- habló agitadamente la niña

Mi amor, cálmate todo esta ya bien

- Mamá!!! Ese hombre malo me va a seguir mamá!!! Tiene un cuchillo mamá.!!!

- Salgan todos de aquí – ordenó el doctor – enfermera 10 milímetros de benzodiazepina, rapido!

El doctor colocó directamente sobre el brazo de la niña el compuesto mientras los padres se alejaban sin poder quitarle la mirada.

Cuando el compuesto llego a su torrente sanguíneo Cherry fue calmándose poco a poco hasta que se quedó dormida nuevamente. Y soñó nuevamente con Michael con sus juguetes y en su cuna. Y con ella corriendo en un jardín de niñas sin sospechar que nunca más podría caminar en su vida.

11 junio de 1925 – 5 años antes de la gran matanza
Oakley y didywy

Oakley volvió a su casa después de pasar toda la noche fuera. Tenía la ropa sucia y el cuerpo lleno de sudor seco.

Horas antes había apretado el cuello de Elynor hasta matarla. Lo había hecho con furia conciente de lo que hacia. Y aunque no se sentía orgulloso de eso, estaba completamente convencido que era necesario que ella pagara por lo que había hecho.

Había pasado algunas horas planeando que hacer con el cadáver. Sabía que ella estaba sola en la ciudad así que nadie preguntaría por ella, al menos no en unos días lo que le daba tiempo para planear exactamente que hacer y sobre todo hacerlo bien.

Conocía la manera en que los policías pensaban y conocía la manera de engañarlos, o al menos eso creía.

Había tenia el cadáver de la hermosa mujer frente a él, en una habitación de un edificio. En un segundo piso. Aproximadamente habían 4 familias mas en el mismo piso y 5 en el primero. Personas por familia. Habían casi 40 personas que podría haber escuchado el ruido del cuerpo de elynor contra el suelo. Esas mismas 40 personas podrían verlo bajar el cadáver por las escaleras.

También había contemplado la posibilidad de tratar de deshacerse del cadáver en el mismo departamento. Destrozándolo y luego usando un acido para tratar de disolverlo, pero la idea de convertirse en un carnicero no le atraía en lo mas mínimo. Sobre todo por que cualquier acido que usara tendría que tener una muy fuerte concentración y cualquiera de los vecinos (y había que considerar a los de los edificios superiores) podrían sentir los gases. Pensó entonces en trocear el cuerpo y llevarlo de a poco a su auto. En paquetes pequeños que no llamaran la atención. Descartó también la idea por que verlo bajar y subir constantemente podría despertar la sospecha de los vecinos.

Así que decidió esperar a que llegar ala noche para deshacerse del cadáver. Era lo mejor, lo mas adecuado. Sabia que el teniente Walrus lo esperaba en el hospital pero podría siempre inventarle una excusa.

Mientras llegaba la noche había tratado de cubrir sus huellas lo mejor posible. Borró sus huellas digitales tanto del picaporte de la puerta como de la pared y del piso. Inclusive limpió completamente de huellas la habitación de Elynor donde el había estado dos noches antes. Borró sus huellas en la cama, en el velador de la mesa de noche. Arrojó a la basura las botellas y los utensilios que pudieran haber tenido contacto con él. Y esperó pacientemente que llegase la noche.

Y oakley recordó mientras se acercaba a su casa como había envuelto a Elynor en una sabana y como, unos minutos después de la media noche, bajó con cuidado las escaleras y salió con el bulto envuelto hacia su auto. Como lo metió al baúl y como condujo durante mas de una hora hacia el bosque.

Y oakley se sorprendió de si mismo por que se dio cuenta que podía tranquilamente enterrar un cuerpo lejos de la ciudad, donde nadie lo encontraría nunca. Y eso es lo que hizo con sus propias manos, mientras la noche sin luna de Chicago lo cubría.

Oakley abrió la puerta de su casa y se quitó la chaqueta. Su camisa estaba oscura por la tierra y el sudor. La tiró sobre el suelo y entró a su habitación

Dentro, Didywy fingía que dormía. Lo escuchó entrar a la habitación y sintió como se recostada a su lado. No solo podía sentir la presión al costado suyo en la cama, si no también el olor a sudor y tierra. Entre sus manos sujetaba el arma que había encontrado un día antes.

Por fin ella dijo algo.

- Josh estuvieron llamándote toda la noche de la jefatura de policía.

Oakley no contesto.

- Didywy no volteó a verlo. Solo sentía entre sus manos, bajo las sabanas, el frío del metal del arma. Se preguntaba si tendría el valor para hacerlo.

- Iré dentro de unos minutos – respondió

Se quedaron ambos en silencio. Didywy sostenía el arma entre sus manos, con el seguro puesto. No sabia por que, no sabia si llegado el momento, ella podría disparar al hombre que mas había amado en su vida.

A su lado, Oakley miraba el techo. Sin camisa, con una mano en la nuca y la otra sobre la frente. No tenia ningún tipo de expresión en su rostro

- Didywy – le dijo – esa mujer no volverá a molestarnos. Te lo aseguro

Ella siguió en silencio

- Golpearte me dolió mas a mi te lo aseguro. Pero era necesario para que ambos entendiéramos lo importante que somos el uno para el otro. Tu sabes que te amo.

Oakley se puso de pie. Tenía desnudo el torso. Le dio la espalda a su mujer.

Maldito pensó didywy. Seria tan fácil para ella simplemente apuntar y jalar el gatillo.

Pero no lo hizo. Se quedó allí, echada en la cama, mirando la espalda del hombre que ya no podía amar.

- Tu sabes que te amo – le dijo Oakley – y por ti y por mi hice lo que que acabo de hacer. Te aseguro que esa mujer no volverá a escribirte ni volveremos ambos a pelear por su causa.

De repente didywy empezó a juntar las piezas en su cabeza. Su ropa sucia, su ausencia toda la noche, todo le gritaba al rostro que había pasado.

- Josh, que le ha pasado a esa mujer.

Josh respondió sin voltear.

- Ella esta muerta didywy.

4 Diciembre de 1941: quince años después de la gran matanza en Chicago.
Oakley

Dejó la oficina del comisario del pueblo y subió a su auto. No podía evitar sentirse emocionado por lo que estaba a punto de hacer. Después de casi 20 años podría volver a ver a didywy.

Ya no la amaba. Eso estaba claro. Dejó de amarla ese día de junio que ella le metió un balazo en el cuerpo. El día que boomer y ella escaparon.

Por fin la tenia a su alcance.

Y ella pagaría por haberlo dejado, por 20 años de noches vacías preguntándose si estaba viva o estaba muerta. Había tenido mucha paciencia y algo de suerte y por fin podría estirar su mano y tocarla.

Metió la mano al bolsillo y sacó un aro de matrimonio y se lo puso.
Estacionó su auto a unos metros de la florería. Buscó su arma y verificó que estuviera cargada.

Abrió la puerta y bajó del auto

(continuará)

[ Enlace | 7 comentarios ] del.icio.us del.icio.us Estrella este post *****

Han escrito 7 comentarios de «Serie Negra: Quinto Capitulo»

foto koritsma
Miércoles 13 de septiembre, 2006 13:53.

ah esta buenisiisima, sigue =P

foto wyta
Miércoles 13 de septiembre, 2006 14:11.

ala no manches esta buenisimaa se me hizo un nudo en la garganta con lo de cherry X=

foto Skazi
Miércoles 13 de septiembre, 2006 14:29.

:P jé! y nooooooooooooooooooooooo hay diario mío xD

Ya no me late escribir. xD

foto boomer
Miércoles 13 de septiembre, 2006 14:37.

jajajaja
es una cuestion de espacio carlos…

Lo de Charry me ocupó mucho… pero no te preocupes, mañana volvemos a tu trio con anny y murdoc :)

foto presu
Miércoles 13 de septiembre, 2006 14:52.

Triooo ? no manches!!! yo ando trabajando, mejor le cedo mi lugar al walrus, ese si que seria buen Mctrio:

walrus – skatzi – annysoul (en ese riguroso y ferroviario orden).

foto miss_cherry
Miércoles 13 de septiembre, 2006 15:20.

Jajajajajajajaja Ah qué caray con el McTrío… Pero cómo Murdoc, no se eche para atrás xD Jajajaja NTC

Muy bueno, muy bueno!!!

foto boomer
Miércoles 13 de septiembre, 2006 15:31.

jajajajajaja

me da risa eso del trio… será bueno imaginarlo y escribirlo

Si usted tiene una cuenta en ymipollo.com, identifíquese:
Usuario: Password: (recordar identificación en este blog)
De lo contrario, escriba sus datos (todos los campos son obligatorios.):
Nombre: Correo E.:
Blog/Web: recordar datos.
[ si eres visitante puedes obtener tus comentarios con foto suscribiendote a gravatar. Tenga en cuenta que como usuario anónimo, su dirección IP será almacenada y mostrada al dueño de la entrada en cada comentario. ]
Escriba su comentario:
Por favor escriba respecto al post, procure revisar su ortografía. Si su comentario no es respecto al tema, por favor no lo haga.

Usted escribirá este mensaje como:
Es posible que su comentario no aparezca de forma inmediata (o que nunca aparezca) eso depende de la decisión del autor de este blog.

suscribirse a este post.