¿Que pasaría, si tu, heterosexual, por azahares del destino, te enamoraras de una persona del sexo opuesto que es homosexual?
Extraña pregunta y podríamos tal vez conversar mucho sobre el tema, pero no es mi intención filosofar acerca de eso si no hablarles de una de mis películas favoritas, no muy conocida, no muy famosa pero realmente fascinante: Chasing Amy.
Chasing Amy trata del amor de un hombre por una mujer lesbiana, o al menos eso parece desde el principio. Realmente creo que va mas allá: trata de la exploración de as relaciones humanas y de las diferencias, de la tolerancia, y de comics, que es lo que más me fascina.
El director, un tipo al cual me parece ver cada día en el espejo, se llama Kevin Smith. Natural de New Jersey, vendió a los veintitantos años su colección de comics para poder hacer su primera película, The Clerk, sin tener la más mínima idea de cómo se guioniza, se filma y se edita una película, pero con la naturalidad y la vena cómica de alguien que ama no ser como el resto.
Chasing Amy trata de dos amigos, Holden (Ben Affleck) y Banky (Jason Lee), dedicados a publicar un comic basados en dos personajes “de la vida real”. Estos amigos, que se conocen desde muy niños, aman a los super heroes de papel, star wars, los personajes de la marvel, hacer chistes de penes y sobre todo, aman su amistad. Viven juntos, comparten su tiempo profesional asi como su tiempo libre y forman un verdadero equipo en lo profesional y sobre todo en la vida diaria.
Por esas cosas de la vida conocen a Allysa, una escritora de comics, muy bella, y algo loca. Uno de ellos intenta enamorarla hasta que se dan cuenta que los comics no son lo unico que tienen en común, si no también el que a ambos le gustan las mujeres.
No quiero narrarles toda la película, pero les aseguro que no solo es muy divertida, muy graciosa, si no también de una manera u otra nos enseña como piensan los hombres y las mujeres de las relaciones, tanto entre heterosexuales como entre homosexuales.
Hay una escena que es divertidísima: están los tres personajes principales, la pareja de amigos y la chica, en un parque público, en unos juegos para niños. Holden, que se siente atraído por la chica acaba de descubrir que ella es lésbiana, y Blanky, divertido por la oportunidad de conversar con una chica como si esta fuera un chico, toca el tema de cómo las lesbianas se satisfacen en la cama. Él le dice a Allysa que no cree que un dedo se puede comparar con un pene y ella le responde que no es necesario los dedos a lo que Blanky le pregunta por que y ella, riéndose, saca la lengua y toca su barbilla mientras Holden los mira incomodo…
U otra escena donde un escritor negro, que explota la lucha racial en EEUU como tema para sus comics y que en realidad es gay (aunque lo mantiene oculto para sus lectores pero no para sus amigos escritores) conversa con Holden, completamente deprimido por que no entiende como puede llevar una relación con Allysa, algo que todos los hombres y mujeres deberíamos de tener en claro cuando empezamos una relación con alguien con un “pasado”: que todo hombre quiere ser el primero en experimentar algo con una mujer. Le explica, que no importa lo que una mujer haya vivido en la cama con otro hombre en el pasado, por que cuado un hombre esta con una mujer siempre quiere creer en el fondo que es el primero que le enseña a tocar, a sentir o a dar placer. Y que nunca los hombres estaremos seguros que cuando nuestras parejas gimen en una cama, lo están haciendo solo por nosotros o por alguien de su pasado.
La película no es apta para aquellos que se escandalizan por comentarios fuertes o gestos que podrían parecer vulgares y sobre todo, no es apta para quienes no pueden meterse en la cabeza que hay otras opciones para ser feliz. No tiene un happy end convencional y menos aún besos apasionados y comentarios dulzones. Es una película graciosa, áspera, muy dura, con comentarios inteligentes y con sorpresas. Y si te gustan los comics, la guerra de las galaxias y los chistes sobre penes, pues la vas a pasar genial, te lo aseguro. Pruébenla , tal vez se darán cuenta que las lenguas largas no solo son útiles para propagar chismes.
Escuchando: Mujer contra Mujer



