La belleza es simetría ¿Quién puede negarlo?
No está asociada a un color de ojos, de cabello o de piel. No esta asociada a una determinada cultura ni a un país ni a una forma de pensar. La belleza, desde el punto de vista estético, puede tratar de determinarse bajo un conjunto de reglas que la intentar explicar, aunque no la puedan definir.
Algunos hablan que la relación entre la distancia de los pómulos de la mujer con el tamaño de la nariz, o la distancia que hay entre el centro de la frente con relación al mentón. De hecho hasta formulas matemáticas se han tratado de formular para explicar lo que es la belleza en un rostro por ejemplo y todo el mundo conoce una modelo debe de guardar una relación parecida al 90-60-90 para tener lo mínimo que se requiere para trabajar en esa profesión.
Pero hay algo que falla en ese razonamiento… y eso es que la belleza no está en el objeto que miras si no en los ojos que usas para mirarlo.
En la mañana salía del gimnasio y un hombre, de unos 60 años aproximadamente, esperaba sentado en la pequeña barra que hay en el counter a que alguien saliera. Yo me senté en el asiento de al lado y pedí algo para beber e intenté mirar el partido de fútbol que pasaban en la televisión que estaba en una esquina. De repente y sin querer escuché que el hombre le preguntaba a una de las chicas de si habia visto salir a una persona determinada, que él estaba retrasado para recogerla y que tenía dudas de que si ella todavía estaba dentro del gimnasio o ya se habia retirado.
- ¿Como es ella?, le preguntó la recepcionista del gimnasio
- Es una chica bonita, de ojos verdes, alta y rubia. Tenia que recogerla hace diez minutos – le respondió el señor
En ese momento intenté recordar si habia visto a una chica de ojos verdes alta y rubia en el gym. Evidentemente las chicas así, como el la describía, llamarían la atención a todos los miembros que estábamos desde temprano haciendo ejercicios
La recepcionista le preguntó el nombre de la chica y el señor se lo dijo. Puso la información en el sistema y pulsó el botón de enter.
No pasó ni un segundo y de repente la recepcionista se sonrió. Levantó la cabeza y le dijo al señor
- Si, todavía esta dentro señor. Ya sale seguramente.
Supongo que la escena no me hubiera llamado mucho la atención si no fuera por que una gran curiosidad se apoderó de mi. ¿Cómo era la chica bonita, alta, de ojos verdes y rubia que no habia visto yo y que todavía estaba dentro? ¿Dónde se habia metido tal belleza que yo no habia notado su presencia esa mañana?
Me quedé allí sentado unos minutos esperando terminar mi bebida y viendo sin ver realmente la televisión. Cuando me di cuenta, lo que estaba haciendo era dejar pasar el tiempo para ver a la chica que esperaba ese señor.
Y no pasaron ni cinco minutos cuando pude saber realmente quien era a la chica que esperaba. Y vaya que entendí por que la chica del counter se habia sonreído cuando buscó la foto de la mujer en cuestión en el sistema.
De repente, se abrió la puerta y salió una mujer, que no debería de medir mas allá de 1.60 mts, con el cabello pintado de rubio a medias y con muchas canas, de más o menos 60 años también y con unos hermosos ojos verdes que a pesar del tiempo, no perdían su belleza.
El hombre, que habia estado en silencio sentado a mi lado esperando a esa mujer se puso de pie y se acercó a ella y la saludó con un beso en los labios. Le dijo algo que no pude escuchar bien y luego volteo a vernos a los dos, a la señorita y a mi. Y dijo algo que me enseñó mucho acerca del amor y del cariño. Una frase que no se me ha ido de la cabeza en todo el día… nos dijo:
- ¿Ven?, les dije que era una chica bonita
Tomó de la mano a la mujer y salieron los dos caminando despacio.
Pensé en mis padres saben? Mi papá es un hombre alto, testarudo, terco y casi siempre esta de mal humor. Y es uno de los mejores hombres que he conocido en mi vida. Aunque no corre su sangre por mis venas, me parezco a él cada vez más… hasta nos enfermamos de lo mismo, cosa extraña ya que no tenemos los mismos genes. Y mi madre es una mujer tierna, muy linda todavía y de carácter apacible. Ellos llevan juntos 35 años con todo tipo de problemas, con sus altas y sus bajas, pero juntos al fin y al cabo y me han terminado enseñando a mi y a mis hermanos que el amor puede ir mas allá que las diferencias personales.
Supongo que el señor del gimnasio al igual que mi papá hace tiempo dejó de pensar que la belleza esta en un estomago duro, o en la ausencia de grasa, o en la firmeza de la piel. Supongo que mi padre encuentra belleza en la manera en que mi madre, cada mañana le sirve su café negro (media taza por favor, sin azúcar y ni se te ocurra ponerle leche) y comparte con él una charla en la mesa del comedor de la casa donde crecí. Y supongo que el hombre del gimnasio aun ve a una chica alta rubia y de ojos verdes en aquella mujer que recoge cada mañana y que se lleva de la mano a su casa. Y supongo que eso los hace felices a ambos y eso es a la larga lo que importa.
Por que la belleza es simetría, pero el amor, el cariño y la comprensión son conceptos que cuando más asimétricos son mas enriquecen tu vida.



