
Dicen que Triana, el barrio de Alisea, huele a azahares casi todo el año. Y dicen también que si te esfuerzas, puedes oler el jazmín mientras caminas por sus calles, entre sus casas o camino al puente que lo separa del resto de Sevilla. Y si eso es cierto yo no lo he podido constatar por que mis cinco sentidos están al pendiente de mi linda guía mientras caminamos hacia lo que supongo es la zona turística de la ciudad.
Es un poco complicado intentar caminar al lado de ella conteniendo mi natural inclinación por ponerme al lado de la pista, como normalmente hago cuando camino con una mujer por una calle. Dos veces he tenido que cambiarme de lugar al cambiar ella de acera y lo seguiría haciendo si ella no me hubiera lanzado un amable pero firme: “para Luis de moverte que me estas mareando”. Me digo a mi mismo que debo de ser más abierto a las diferencias culturales entre ella y yo y dejo por fin de moverme de un lado a otro intentando quedar hacia fuera de la pista.
Sea como fuere, hay mucho que ver en este hermoso lugar llamado Triana.
Triana es un barrio histórico de Sevilla. Fue allí que se aprovisionaron muchos barcos y tripulaciones que partieron a la América para intercambiar nuestro oro por un idioma y una religión, amén de otras interesantes actividades de intercambio cultural. Se dice por ejemplo, que Magallanes y Elcano, rezaron allí a la virgen de la victoria por el éxito de su empresa. Y como ustedes saben fue su expedición la primera que dio la vuelta el mundo.
Pero Triana es mucho mas que eso según lo que me cuenta Alisea. Triana e s un barrio con una identidad propia, orgulloso de su tradición cultural, de sus coplas y de su gente. Fue en este barrio donde creció Isabel Pantoja, por ejemplo, y es un lugar en el que un visitante como yo, puede sentir que hay magia en el ambiente. ¿o la magia viene de Alisea y su manera de hablar tan particular?
He hablado muchas veces con gente de España, y estoy acostumbrado a su acento. Pero el acento de Alisea es distinto, como mucho mas suave, como si el acento duro y aburrido de Madrid se transformara en una especie de composición musical constante. Y si a eso le agregamos la practica común de los sevillanos de acortar las palabras entonces
Y es por aquí donde caminamos conversando de tantas cosas centrándonos mayormente en la gente del pollo. Me comentó por ejemplo, que Skazi tiene familia muy cerca de esta Sevilla, y que en algún momento el piensa visitarla. Yo agrego algunas cosas muy interesantes de Carlos, entre ellas, que el piensa visitarme en las australias donde yo estaré ya radicando en menos de 4 meses. Hablamos de Anny, de Carolina, que estuvo muy cerca de esta ciudad pero que nunca pudo ver y de xtrellita linda y preciosa, que también en algún momento planeo visitarla y al final no pudo hacerlo.
De repente volteamos por una de las múltiples calles en camino al puente y ella, señalándomela con la cabeza, me muestra una casa en particular:
- mira esa casa – me dice moviendo la cabeza – allí vive el amigo de Lourdes que ella quiere visitar.
Y recuerdo algo que koritsma me puso en uno de mis posts de los ultimos dias:
“………ayyyyyy malditoooooooooooo!!!!!!!!!!! que estaras por donde yo quiero estaaaaaar, seguro pasaras por su casa, por su portal y snifff snifff buaaaaaaaaaaaaaaaa … llevame en la maletita, di que soy una muñeca inflable por si me descubren buaaaaaaa.
pero huele los azhares y tomales fotos pliiiiiiiiiiiiiiis!!!!......”
Me sonrío pensando que ese portal que para mi no significa mayor cosa, significa a la distancia tanto para Lourdes como para ofrecerse de muñeca inflable. Y me digo a mi mismo que soy muy afortunado por tener este papel en esta historia. Soy un visitante en una ciudad tan linda, acompañado por una persona tan especial y tengo una oportunidad única de vivir lo que estoy viviendo.
- ¿Es su novio? – le pregunto indiscretamente a Alicia
- Pues no lo sé – me responde ella sonriente
Ya no pregunto más. Veo la entrada a esa casa y trato de grabar el momento para posteriormente contárselo a Lourdes. Dentro de mi formulo un deseo: que alguna vez la buena koritsma camine este mismo camino que estoy yo, que respire el mismo aire que respiro yo y que encuentre en ese portal aquello que tanto desea encontrar. La estimo mucho a pesar de no haberla conocido personalmente, pero a estas alturas, ¿puede uno estimar menos a una persona solo por no haberla visto directamente a los ojos?
Caminamos por una avenida recta y a lo lejos por fin veo el puente de Triana. Alisea me cuenta que la gente de Triana es muy orgullosa de sus propias tradiciones, de su manera tan especial de ser. De hecho me recita una copla que dice algo así que Sevilla empieza realmente al otro lado del rio, y que Triana es un lugar muy distinto que toda la ciudad de Sevilla.

Caminamos por fin hasta el puente y lo cruzamos, no sin antes notar lo hermoso de la zona que lo rodea. Alisea parece adivinar mis pensamientos.
- Es un lugar muy hermoso – le pregunto – es muy caro una casa por aquí?
- Pues ni te cuento cuanto. Es mucho lo que cuesta una casa aquí. Podría ser mas de medio millón de Euros.
Medio millón de euros!!!! No puedo creerlo. Mi casa que se supone esta ubicada en una muy buena zona de Lima no llega en el costo ni a la quinta parte de lo que me dice Alisea!!!!.. esto es Europa señores!!!!
Cuando me doy cuenta Alisea ha sacado su cigarro numero 3 de la mañana y procede a encenderlo con un encendedor que parece una linterna. La miro y me sonrío. No recordaba que me había contado que era fumadora, pero da lo mismo. No me molesta el humo de su chesterfield a pesar que hace mas de 7 años yo dejé de fumar.
Una vez que cruzamos el puente caminamos hacia paralelo al malecón durante unos minutos. Realmente es impresionante la vista que se puede obtener desde aquí. A la distancia y entre las casas que están al otro lado del río se pueden ver las típicas construcciones antiguas y le pregunto a Alisea si vamos a poder ir por allí a lo que ella responde que si, pero que antes quería mostrarme algunos lugares turísticos que están por la zona donde estamos ahora.
Mientras caminamos noto una estatua en forma de torero que esta al lado de la vereda donde ambos estamos andando. Trato de visualizar quien es pero no puedo hacerlo a la distancia. Le pregunto a mi acompañante quien es y ella parece tampoco no saberlo, pero me cuenta que el coliseo de toros esta muy cerca de donde estamos ahora. Le pregunto, de la manera mas delicada posible si a ella le gustan los toros y ella me dice que si, que de hecho tiene una amiga muy allegada a ella que re vende los abonos de las temporadas de toros de esa ciudad. Yo le digo que particularmente a mi no me gustan los toros pero que respetaba sus gustos a lo que ella me responde que el toro de lidia es un animal que nace, crece especialmente para ser lidiado en una arena y morir “lleno de gloria” bajo la espada del torero. Yo le digo que supongo que es así, pero que no se moleste, pero en una corrida de toros yo siempre le iba al toro, y que si alguna vez estoy en un coliseo y veo que el toro pincha al torero, caray, yo iba a hacer vivas por el toro y hasta olas en medio de hurras.
Nos reímos ambos mientras seguimos caminando cuando noto una torre al lado del río. Le pregunto a Alisea que es y ella me responde que es la torre del oro, y que hay muchas versiones de por que tiene ese nombre, entre ellas que allí guardaban el oro que traían de las colonias en el siglo XVI y XVII.
Miro la construcción y le digo a Alisea que si todavía queda algo de oro allí deberían de mandarlo para nuestros países, que vaya que lo necesitamos. Nos volvemos a reír y seguimos caminando durante unos 20 minutos más, por esas calles llenas de historia.

Al final le propongo descansar un momento mientras nos tomamos el café de la media mañana y ella asienta. Hasta ese momento, a pesar que los cielos han estado oscuros y la mañana bastante húmeda, no ha habido ni siquiera una gota de lluvia.
Llegamos a un café al lado de un gran parque justo pasando la universidad de Sevilla, y ella pide un café con leche y yo otra agua mineral con gas. Desde que he estado en Europa, 4 días antes, he tenido una sed que no he podido saciar con nada. Nos sentamos en una mesa en una esquina del local y por fin podemos quitarnos los abrigos y conversar con más tranquilidad viéndonos a la cara.
Por fin en toda la mañana, puedo ver a Alisea en detalle.
Ya conté que Alisea es mucho mejor en persona que en las fotos pero hay detalles que no pueden notarse de un golpe de vista. Detalles que solo pueden ser descubiertos cuando alguien enciende un cigarro y con la tranquilidad de un sábado en la mañana, te habla de su vida, de lo que ha vivido, de lo que le espera para el futuro con una tasa de café con leche en la mano.
Escuchándola llego a la conclusión que la mujer que tengo al lado es alguien con un gran cariño por México, ya que allí pasó una parte muy importante de su existencia. Mientras una onda de su cabello pelea con la gravedad para no caerle sobre la frente, ella recuerda aquellos días en que viviendo con una familia del puerto de Veracruz, supo lo que es ser parte de México, de lo fuerte que pueden ser los lazos afectivos para la gente de esta parte del mundo. Recuerda por ejemplo, el amor que sintió por alguien de su país y lo feliz que fue, en medio de las carencias económicas, compartiendo con ese alguien un momento de su vida. Prefiero no entrar en más detalles por que son cosas muy personales, pero creo que basta decir que mientras ella recuerda todo eso, me doy cuenta que dentro de ella hay un corazón que rivaliza en belleza a la parte externa.
Hay cierta magia en compartir un café (y en mi caso, agua mineral) con alguien. Esa magia básicamente radica en que las barreras que pueda tener la gente en otras circunstancias caen cuando miras a los ojos a alguien y luego miras a tu propio interior y te das cuenta que puedes contar cosas íntimas sin ningún temor. Y eso es lo que me pasa a mi cuando ella me pregunta acerca del padre que no conocí, o cuando hablamos de lo difícil que fue enfrentar un divorcio y el reto de empezar una nueva vida lejos de casa.
Hablamos de muchas cosas mas… volvimos al tema de la gente del pollo que es a la larga, el medio por el cual nos conocimos y ambos coincidimos que esta gente, a pesar de estar lejos físicamente de nosotros son una parte muy importante en nuestras vidas.
Mientras ella enciende el cigarrillo numero 5 del día yo miro tras de ella, hacia el cielo oscuro que cubre Sevilla y que parece que en cualquier momento desatará una lluvia. Me detengo unos minutos observándolo y luego bajo la vista a los hermosos ojos marrones de Alisea y me digo a mi mismo que a pesar de lo gris oscuro del día no podría estar pasando un momento mejor tan lejos de casa.
Estoy seguro que lo que viene es mucho mejor
(Fin de la segunda parte)


