
Después de tres semanas de empezar la preparación para el triatlón tengo que declarar lo siguiente:
Me duelen las piernas
Me duelen los hombros
Tengo sueño y cansancio permanente
Y sobre todo tengo hambre:
Quiero comer arroz, huevos fritos, salchichas, y todo tipo de embutidos…quiero comer pan que no sea integral, untarlo de mantequilla y tomármelo con un buen jugo de papaya o de naranja
Quiero comer spaghetti con salsa roja hecha con carne y tomate que pueda olerse un metro antes de acercarse al plato… quiero ponerle queso parmesano rallado y comerlo con pan al ajo mientras veo un buen vaso de sangría con pedazos de manzana flotando en la superficie. Quiero comer pollo frito a la peruana (le llamamos pollo a la brasa y es una delicia) con papas fritas y mayonesa y mostaza , y ketchup y mucho mucho picante peruano que nosotros le llamamos ají.
Se me antoja un buen pie de manzana, un postre de chocolate o fresas con crema batida ….. quiero tamales, humitas, anticuchos, pancita…
En resumen
QUIERO COMER!!!!!!!!!!!!!!!!! NECESITO COMER!!!!!!!!!!!
EN QUE MOMENTO DECIDÍ VOLVERME UN HOMBRE HAMBRIENTO DE MEDIANA EDAD CON EL CUERPO ADOLORIDO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
TENGO TANTA HAMBRE QUE ME COMERIA A MI SECRETARIA AHORA MISMO SI NO FUERA POR QUE TIENE MUCHA GRASA Y HACE DAÑO AL COLESTEROL!!!!!!!!
En las ultimas tres semanas he tomado batidos proteicos, comido ensaladas como si fuera una vaca… alimentado con carne magra sancochada y he retirado mi adorado arroz de mi dieta…. Me duermo a las 10 de la noche y me levanto en la madrugada por el dolor de piernas… he tenido que sacar camisas que ya no usaba por que las que tenia hasta tres semanas atrás han empezado a colgarme del cuello y mis pantalones comienzan a verse como si fueran de un hombre mas grande. Y eso que casi no he perdido peso… me duelen tanto las piernas que cuando estoy relajado y me pongo de pie siento como si me hubieran metido una golpiza. Hasta creo que mi culo, mi orgullo persona, esta achicándose por el continuo ejercicio.
Pero lo mas extraño de todo es que a pesar de todo eso, cuando me toca correr de nuevo o nadar, todo el dolor desaparece. Nunca creí que en tres semanas podría correr 20 km cada dos días en dos turnos, mañana y tarde ( 6 en la mañana, 14 en la tarde) sin parar.
No sé hasta donde llegue con esta locura, pero lo que si sé es que al menos el intento lo estoy haciendo.
Todo sería perfecto si pudiera comerme ahora mismo un rico pan con hot dog mientras escribo este post, pero maldita sea mi fuerza de voluntad…. No puedo hacerlo!!!!



